Los hábitos capilares dicen mucho más de nosotros de lo que parece. Y una nueva radiografía realizada por Clarel pone cifras a cómo cuidamos nuestro cabello en el día a día, al mismo tiempo que detecta las tendencias que dibujan el perfil del consumidor actual. Cada dos días, la rutina de ...
Los hábitos capilares dicen mucho más de nosotros de lo que parece. Y una nueva radiografía realizada por Clarel pone cifras a cómo cuidamos nuestro cabello en el día a día, al mismo tiempo que detecta las tendencias que dibujan el perfil del consumidor actual.
Cada dos días, la rutina de lavado más habitual
Cuatro de cada diez participantes se lavan el cabello cada dos días. En concreto, el 42% declara esta frecuencia, frente al 17% que lo hace a diario y el 12% que espera tres días entre lavados.
La mascarilla ocupa un lugar destacado en la ducha de las españolas, cerca de un 70% la usan a diario, mientras que el acondicionador está presente en la mitad de las rutinas. Los aceites o sérums forman parte de los hábitos del 22% de encuestadas y los productos sin aclarado, del 17%.
Más allá del lavado, la coloración es uno de los tratamientos más habituales. Casi una de cada dos personas analizadas, el 43%, lleva el cabello teñido o con mechas. Los cortes de mantenimiento aparecen en el 19% de los casos y los tratamientos de hidratación intensiva, en el 8%. Un 3% recurre a tratamientos de alisado o queratina, mientras que el 27% no declara ningún tratamiento específico.
Una asignatura pendiente: proteger el cabello
El uso de herramientas de calor forma parte de gran parte de las rutinas capilares, pero la protección térmica todavía no acompaña a ese hábito: sólo el 16% utiliza productos específicos para proteger el cabello.
Mientras que el 27% recurre a la plancha o al secador aproximadamente cada dos días, y un 23,5% lo hace de forma esporádica. A ellos se suma un 17% que utiliza únicamente el secador.
Estos datos ponen sobre la mesa una de las contradicciones más habituales del cuidado capilar: nos preocupamos por cómo luce nuestro cabello, pero no siempre incorporamos los gestos necesarios para protegerlo de las agresiones cotidianas. En el otro extremo, casi un tercio, el 31%, no utiliza herramientas de calor.
La peluquería pierde frecuencia frente al cuidado en casa
La relación con la peluquería también es diversa. Casi seis de cada diez participantes, el 59%, acuden de forma variable o esporádica, sin una periodicidad concreta. Por otro lado, uno de cada cinco, declara no acudir a la peluquería.
Entre quienes sí mantienen una frecuencia determinada, el 7% acude cada uno a tres meses, otro 7% una vez al año, el 5% cada seis meses y el 1% semanalmente.
El diagnóstico permitió ir más allá de los hábitos declarados e identificar determinadas características del cabello y del cuero cabelludo. El 31% de las personas analizadas presenta alguna alteración capilar, prácticamente uno de cada tres, entre las que se incluyen sensibilidad o caspa.