Envejecer no es sinónimo de desigualdad, invisibilidad, edadismo o precariedad. Eso es posible, en parte, a los Premios de la Fundació FiraGran que acaban de celebrar su 25 edición. Estos galardones visibilizan y premian la trayectoria de personas mayores en diversos campos, así como la labor de entidades e iniciativas ...
Envejecer no es sinónimo de desigualdad, invisibilidad, edadismo o precariedad. Eso es posible, en parte, a los Premios de la Fundació FiraGran que acaban de celebrar su 25 edición. Estos galardones visibilizan y premian la trayectoria de personas mayores en diversos campos, así como la labor de entidades e iniciativas que ayudan a mejorar la calidad de vida de este colectivo por encima del millón seiscientas mil personas (más del 20% de la población en Cataluña).
Premiados de esta edición:

Bárbara Martínez, premiada por sus 30 años impartiendo clases de gimnasia gratuitas en la playa del Bogatell.

Imagen de los profesionales premiados en esta edición.
Edadismo, una asignatura pendiente
Han transcurrido 25 años desde la creación de estos premios y todavía queda mucho camino por recorrer. Aún hay muchos retos pendientes para luchar contra el edadismo y dar visibilidad a las trayectorias de las personas mayores. Por todo ello, estos galardones siguen teniendo sentido, en opinión de Juli Simón, fundador de los premios y presidente de la Fundació FiraGran: "Reconocen a personas, entidades, instituciones y empresas que ya miran hacia delante. Que trabajan para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Que defienden nuestros derechos, promueven nuestra participación y ayudan a cambiar la mirada de la sociedad".
A lo largo de los años, los galardones han reconocido a personalidades como las actrices Montserrat Carulla (2000), Núria Espert (2004) y Julieta Serrano (2024); los escritores Rosa Regàs (2006) y Eduardo Mendoza (2021) y los periodistas Luis del Olmo (2007) y Àngel Casas (2021), entre otros.