Silvia Ribés
Aunque en España utilizamos el término papiroflexia, en la mayoría de países se conoce esta actividad por el nombre de origami, el término original nipón que empezó a cobrar importancia en la sociedad japonesa alrededor del año 800.
La papiroflexia es el arte de plegar papel para conseguir figuras simples o complejas sin utilizar tijeras, pegamento o cualquier otro material que no sea el papel y las manos. Esta actividad tiene muchos efectos beneficiosos, por lo que, con el tiempo, se ha incorporado en las aulas de muchos ...
La papiroflexia es el arte de plegar papel para conseguir figuras simples o complejas sin utilizar tijeras, pegamento o cualquier otro material que no sea el papel y las manos. Esta actividad tiene muchos efectos beneficiosos, por lo que, con el tiempo, se ha incorporado en las aulas de muchos centros escolares.
Origen de alta alcurnia
Tras la llegada del papel a Japón, la papiroflexia empezó a relacionarse con las ceremonias de la nobleza, puesto que el papel era un bien de lujo y no todo el mundo tenía acceso a él. Posteriormente, cuando el papel se abarató, esta actividad fue poniéndose al alcance de más gente y se empezó a escribir más sobre lo que hoy conocemos como papiroflexia. Poco antes de 1800 se recogió por primera vez en un libro la base técnica para crear la figura del pájaro y de la rana.
El origami se empezó a acercar a nuestro continente cuando a finales del siglo XIX Friedrich Fröebel comenzó a enseñar las formas geométricas a sus alumnos de preescolar a través del origami. En los países de habla hispana, el primero en comenzar a hacer pájaros de papel fue el escritor Miguel de Unamuno que, además de publicar varios libros de plegado, escribió un tratado sobre la papiroflexia.
Con el paso del tiempo este arte ha ganado adeptos que han ido ampliando las técnicas y los campos de influencia del origami. Hoy en día existen un sinfín de técnicas de plegados, asociaciones, programas informáticos que permiten la creación de figuras complejísimas, y algunos papirofléxicos trabajan en las campañas de marketing de empresas de renombre.
Los beneficios de la papiroflexia
Debido a sus beneficios pedagógicos, muchos centros escolares han incorporado la papiroflexia a sus actividades plásticas. El plegado de papel desarrolla la creatividad y fomenta la expresión artística entre los más pequeños. Además, mejora de forma sustancial la capacidad de concentración y de atención, así como la destreza manual.
Psicológicamente, la papiroflexia tiene un factor que fortalece la autoestima, que se ve reforzada tres ver una figura creada con nuestras propias manos con lo que antes era una simple hoja de papel. Las actividades con papel son especialmente recomendables a la hora de trabajar con niños con problemas emocionales, puesto que esta actividad requiere una concentración que hará que dejen a un lado por momentos los temores que puedan tener o los pensamientos negativos.

Si te animas a probar, te recomendamos la sección de diagramas de la página web de la Asociación Española de Papiroflexia, donde podrás encontrar instrucciones precisas para elaborar figuras sencillas y complejas, y este libro de origami para grandes y pequeños, de Aytüre Scheele Zülal. PVP: 9,95 €