Calambres: causas y tratamiento

Carmen Reija

Frecuentes e incómodos se consideran contracciones o espasmos súbitos, involuntarios en uno o más músculos, normalmente, después de hacer ejercicio, aunque también se producen por la noche, especialmente en las piernas. En ocasiones son dolorosos y pueden durar de unos segundos a varios minutos.

29/01/2020

Aunque pueden producirse en cualquier músculo, ocurren con mayor frecuencia en muslos, pies, manos, brazos y en el abdomen. Puede padecerlos todo el mundo, pero son más frecuentes en adultos mayores, deportistas, durante el embarazo, personas con sobrepeso, problemas tiroideos o alteraciones nerviosas. Causas La causa más común es el exceso de ...

Aunque pueden producirse en cualquier músculo, ocurren con mayor frecuencia en muslos, pies, manos, brazos y en el abdomen. Puede padecerlos todo el mundo, pero son más frecuentes en adultos mayores, deportistas, durante el embarazo, personas con sobrepeso, problemas tiroideos o alteraciones nerviosas.

Causas

La causa más común es el exceso de tensión en un músculo, pero también pueden presentarse por deshidratación, bajos niveles de minerales (magnesio, calcio y potasio) y de vitaminas (E, B y D) y ácido omega 3, compresión nerviosa en la zona del cuello o la espalda, durante el embarazo, el consumo de ciertos medicamentos, etc. Los períodos prolongados de ejercicio o de trabajo físico, especialmente si hace calor, pueden provocarlos, así como el consumo de algunos medicamentos y el padecimiento de ciertas enfermedades.

Prevención

Pasa por realizar estiramientos e hidratarse adecuadamente antes y después de hacer ejercicio.

Puedes mejorar o incluso evitar la aparición de los incómodos calambres siguiendo unas pautas sencillas entre las que destacaría:

  • Antes de iniciar y al finalizar el ejercicio se recomienda realizar estiramientos adecuados en todos los músculos. No lo veas como una pérdida de tiempo, es fundamental para prevenir la aparición de esas molestias que habrás percibido más de una vez tras la práctica del ejercicio.
  • Aplica calor o frío. Usa una toalla tibia o una almohadilla de calor sobre los músculos en los que sientes la tensión. Darte un baño tibio o dirigir el chorro de la ducha caliente hacia el músculo afectado también puede ayudar a reducir la incómoda sensación. Otra alternativa sería aplicar un masaje con hielo sobre el músculo para aliviar la sensación de dolor.

Tratamiento

No suele ser necesario un tratamiento específico, siendo recomendable cuando se presentan aplicar calor cuando el músculo está tenso y frío cuando hay dolor, estirar o dar masajes en el músculo suavemente y beber líquido si estás deshidratado. Algunos especialistas señalan la conveniencia de administrar suplementos de vitamina B, aunque los datos no están completamente confirmados y siempre bajo control médico.

Desde la perspectiva de los tratamientos "naturales" se recomienda:

  • Boldo, con boldina, cineol y limoneno que, aplicados externamente, relajan los músculos.
  • Cola de caballo, que contiene silicio y potasio y previene los calambres facilitando la circulación sanguínea.
  • Harpagofito, considerado antiinflamatorio y relajante se considera adecuado para reducir las contracciones musculares.
  • Levadura de cerveza, rica en proteínas y vitaminas (especialmente la B) que mejora la circulación de las piernas y aumenta la fuerza y funcionalidad de los músculos.
  • Romero, especialmente eficaz cuando se utiliza para disfrutar de un baño con agua caliente durante unos quince minutos.
  • Ulmaria, aplicada externamente reduce la inflamación y los dolores articulares.

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