La mayoría de nosotros no tenemos tiempo para cocinar y eso actúa en detrimento de nuestra dieta. El caso es que sabemos que deberíamos mejorar nuestros hábitos alimenticios y comer de manera sana y equilibrada, pero a veces parece imposible hacerlo. Esta situación a la que hemos llegado puede conducirnos ...
La mayoría de nosotros no tenemos tiempo para cocinar y eso actúa en detrimento de nuestra dieta. El caso es que sabemos que deberíamos mejorar nuestros hábitos alimenticios y comer de manera sana y equilibrada, pero a veces parece imposible hacerlo. Esta situación a la que hemos llegado puede conducirnos a una anemia o déficit nutricional y está en nosotros acabar con ello.
La hemoglobina es la proteína que se encuentra en los glóbulos rojos y la anemia depende de la cantidad que tenga nuestro organismo. Para saber si tenemos o no anemia, basta con hacerse un análisis de sangre. Si los datos proporcionados son inferiores a 12 gramos por decilitro en el caso de las mujeres o 13,5 gramos por decilitro en hombres, significa que efectivamente tenemos que hacer frente a un déficit nutricional.
Puede que antes de consultarlo con el médico, ya notes que lo tienes por la aparición de ciertos síntomas, como cansancio, piel pálida o dificultad a la hora de practicar deporte. Según aseguran los especialistas, la causa más frecuente por la que aparece la anemia es por la falta de hierro o anemia ferropénica. Esto sucede cuando nuestra dieta es insuficiente en hierro y los niveles de hemoglobina aparecen bajos.
Si creemos que padecemos anemia, es muy importante consultarlo con nuestro médico porque él se encargará de recetarnos algún tratamiento para suplir las carencias de hierro. De cualquier forma, siempre es más fácil prevenir y cuidar nuestra alimentación para evitar males mayores. La idea es añadir alimentos ricos en hierro y aquellos que faciliten su asimilación:

Los frutos secos son el snack ideal por su fuente de vitaminas y minerales. Efectivamente, son un alimento calórico, pero resulta muy saludable comer un puñado de ellos cada día. Los frutos secos que más hierro contienen son: el sésamo, los pistachos, los piñones, los anacardos, las almendras y las pipas de girasol.