Consejos para no romper con tu pareja en vacaciones

Responsive image


Los datos del Consejo General del Poder Judicial en España reflejan que, el mes del año en el que se registra un mayor número de demandas de divorcio es septiembre, justo después de los meses de verano.
 

Ponerse de acuerdo en el destino vacacional, viajar con la familia política o pasar más tiempo juntos del habitual son algunas de las razones por las que las parejas discuten más en el periodo estival y puede llegar, incluso, a la ruptura total y el divorcio. GrupoLaberinto, el último concepto en psicoterapia, nos cuenta algunas de esas causas, a la vez que aporta algunas claves para hacer que el amor triunfe en la relación de pareja.

Durante el verano la mayoría de las familias pasan más horas juntas. Por lo tanto, las personas que no están contentas con su relación, pero que no se encuentran seguras de dar el paso definitivo, ven en las vacaciones el momento perfecto para aclarar sus ideas y separarse, si así lo estiman.

- Mala o escasa relación sexual. En vacaciones se acabaron las excusas, ni trabajo, ni cansancio ni estrés que se interpongan entre nosotros y la actividad en horizontal. Tenemos tiempo de sobra para compartir y disfrutar de la intimidad con nuestra pareja y en algunos casos esto pone en evidencia la falta de compatibilidad o de deseo.

- El entrometimiento de la familia política en la vida de pareja es de las cosas más peligrosas para una relación. Algunas asociaciones de divorciados afirman que la causa de ruptura más frecuente son las fricciones con la suegra o con el cuñado.

- Hay profesionales que aseguran que el tipo de vida que se lleva en época estival hace que aumenten las tentaciones hacia una posible infidelidad, lo que también deriva en el aumento de la tasa de separaciones en esta época del año.

- Sociedad hedonista: en los últimos años, la sociedad ha experimentado un cambio muy brusco en cuanto a las maneras de ver la vida y los valores de cada individuo. Y como consecuencia de ello, el modelo de pareja también ha ido cambiando. La falta de compromiso, la insaciable búsqueda de placer o la carencia de esfuerzo son agentes que hacen que una relación se estropee.

Desde el punto de vista jurídico la explicación es que durante el mes de agosto los juzgados de familia cierran, por lo que las demandas de divorcio se acumulan para el siguiente de septiembre. En este sentido, los expertos de GrupoLaberinto aportan cuatro consejos para evitar la ruptura y disfrutar de una vida saludable en pareja:

- Escuchar: prestar atención a la pareja es uno de los principales consejos para que ésta funcione. Además, a través de la escucha los problemas pueden verse desde otra perspectiva y encontrar antes la solución.

- Tocar: el contacto físico es el más poderoso ansiolítico del mundo, así como el cariño y la dulzura son grandes reconstituyentes. Las parejas felices mantienen el contacto corporal siempre que es posible.

- Reconocer los errores: conocerse bien a uno mismo es una de las claves para comprender también a la pareja y así empatizar con ella. Tener autocrítica y ser capaz de disculparse cuando uno se equivoca es conveniente con vistas a mantener una relación sana.

- Perdonar: compartir la vida y el espacio con un "compañero" hace necesario trabajar la paciencia y el perdón si lo que se quiere es gozar de una relación firme. También señalan que es preciso recordar que existen tratamientos psicológicos eficaces que ayudan a que la pareja pueda identificar cuáles son las áreas en las que no funcionan satisfactoriamente y trabajen conjuntamente para darse otra oportunidad, esta vez con ayuda profesional.

Con terapia psicológica

Hay momentos en que desde dentro es difícil abordar las dificultades y las situaciones bloqueadas en la relación y se requiere de ayuda externa. Los expertos de Grupo Laberinto abordan dos posibilidades de ayuda:

- Terapia de pareja: si las dos partes han decidido hacer algo para superar la crisis lo recomendable es realizar terapia en pareja. En estas sesiones se crea un espacio seguro para expresar tanto inquietudes como sentimientos, con un profesional como mediador para favorecer la comunicación y encontrar soluciones que ayuden a mejorar la relación.

- Terapia individual: si los problemas en pareja se quieren abordar de forma intima, con la finalidad de decidir si se quiere continuar con la relación o no, lo mejore son sesiones individuales. En estas sesiones se trabaja para ser conscientes de las emociones y las situaciones que nos hacen daño, para aclarar las dudas y poder tomar una decisión.