Probióticos para 3 diarreas diferentes

Responsive image

15-10-2020 by Carmen Reija-farmacéutica y divulgadora sanitaria
La diarrea es un problema frecuente causado por motivos diversos pero cuyo resultado es similar. Resulta incapacitante para quien la padece, pero existen opciones para prevenirla y tratarla. Consulta a tu médico.
 

Seguro que alguna vez has padecido una diarrea pues su frecuencia es muy. Afecta a todos los segmentos de la población y provoca unos síntomas característicos que resultan fáciles de discriminar. Acude a tu médico para que pueda hacer el diagnóstico y prescriba el tratamiento adecuado.

De manera general, se están utilizando los probióticos para prevenir su aparición y tratarla cuando ha debutado. Pero no todos son igualmente eficaces ni resultan útiles porque podemos hablar de distintas diarreas en función de sus características. Destacarían:

1. Diarrea aguda

La causa más frecuente es la gastroenteritis infecciosa, especialmente importante en pacientes pediátricos por la alta frecuencia y morbilidad asociada a estos pequeños.

El rotavirus es el causante de la mayoría de estas gastroenteritis infantiles y debe ser diagnosticada y tratada por el pediatra. En ocasiones, pueden administrarse probióticos del tipo de los Lactobacillus y Saccharomyces boulardii para acortar la duración de este tipo de infección en función de la dosis administrada.

Los adultos también pueden padecer una diarrea aguda infecciosa que debe ser diagnosticada y tratada por el médico. En estos pacientes, el efecto ha sido menos estudiado que en los niños, aunque sí se ha demostrado que su uso reduce la duración, los datos publicados son escasos y deben continuarse las investigaciones.

2. Diarrea del viajero

Se refiere a la padecida en los viajes a países poco desarrollados y presenta una elevada incidencia en función del destino elegido. Suele deberse a microorganismos como Shigella, Salmonella, E. Coli o parásitos. Es autolimitada pero provoca una elevada morbilidad.

El tratamiento debe decidirlo el médico. La administración de probióticos como sistema de prevención resulta controvertida, aunque hay estudios que indican su eficacia en este tipo de diarreas.

3. Diarrea asociada al uso de antibióticos

Se ha comprobado que casi el 20% de quienes toman antibióticos para el tratamiento de una infección bacteriana pueden presentar diarrea como efecto adverso asociado. Si analizamos el número de personas afectadas (ya que el tratamiento con amoxicilina, clavulánico o clindamidina es muy frecuente) podremos hacernos una idea del problema que supone esta patología.

La causa de su aparición se relaciona con una disbacteriosis o pérdida del equilibrio de la microbiota intestinal por consumo de antibióticos que provoca la reducción de la flora natural y favorece el crecimiento de patógenos como el Clostridium difficile.

El tratamiento debe ser pautado por el médico.

Además, algunos estudios indican que los probióticos, administrados con el antibiótico pautado por el médico, reducen este tipo de diarrea y previenen la infección por Clostridium difficile si se usa S boulardi o L casei. También se ha demostrado su eficacia en niños y ancianos. Dicha eficacia se relaciona con la cepa y la dosis administrada siendo la tolerancia generalmente buena, pues no todas las cepas de probióticos son capaces de prevenir este tipo de diarrea.