De temporada: Tres recetas originales con para disfrutar (por fin) del brócoli y aprovechar cada parte de esta verdura.

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by David León Himelfarb
El brócoli no suele ser nuestra verdura preferida. La (mala) costumbre de sobrecocerla y su olor intenso cuando se cocina han alejado a muchos de una verdura que está de temporada y, bien cocinada, es deliciosa está llena de nutrientes. Por eso, hoy vamos a ver tres recetas con brócoli que le dan una vuelta original a la verdura, y que permiten prepararla de forma sorprendente y usando todas y cada una de las partes de la verdura.
 

El brócoli, la prima verde de la coliflor, tiene una mala fama injusta que hoy vamos a intentar rectificar. En primer lugar, queremos hablar de sus cualidades nutritivas. Con propiedades parecidas a las de la coliflor, el brócoli tiene mucho hierro, lo cual lo hace bueno contra la anemia. Es depurativo, pues cumple la función de limpiar el hígado, y además ayuda a eliminar el colesterol malo, protegiendo así de enfermedades cardiovasculares. Calcio para los huesos, vitamina C para la piel… En definitiva, el brócoli posee un montón de cualidades nutritivas que, de entrada, hacen muy recomendable su consumo.

Pero volviendo a la cocina, el brócoli tiene dos cualidades muy importantes entre fogones. El primero es la versatilidad. Se puede cocinar a la plancha, al vapor, asado al horno y hasta crudo, y puede ser tanto un ingrediente principal como un buen acompañamiento. Se lleva bien con la carne y con el pescado, y se come tan bien gratinado como crudo, cortado fino y aliñado con aceite y sal.

La otra gran cualidad de esta verdura es de la que, aunque muchas veces se olvide, se puede aprovechar absolutamente todo. Aunque lo habitual es comer sus flores, sus tallos y sus hojas son también perfectas para realizar todo tipo de recetas. Por eso, en las recetas que enseñamos hoy no solo usaremos todo tipo de cocciones, si no que además aprovecharemos cada una de esas partes del brócoli que habitualmente olvidamos.

Tallos de brócoli salteados

Ingredientes:

  • Tallos de brócoli (los que tengas)
  • Medio limón
  • Aceite, sal, pimienta y ras el hanout.

Preparación:

  1. Pelar los tallos de brócoli eliminando la parte más verde, hasta que claree.
  2. Cortar en trozos finos, de unos dos o tres centímetros, sin que quede demasiado fino para no quemarlo.
  3. Calentar una cuchara de aceite de oliva y saltear como si fuera brócoli normal, aliñando con sal, pimienta y una cucharada de ras el hanout. Hacerlo durante pocos minutos, de forma que queden ligeramente crujientes.
  4. Servir corrigiendo de sal y añadiendo un chorrito de limón para acabar

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Cuscús de brócoli vegano (o no)

Ingredientes:

  • Las flores de un brócoli

  • Media cebolla
  • Una zanahoria
  • El zumo de un limón
  • Un puñado de almendras
  • 300 gramos de colas de gamba (opcional)
  • Aceite, sal y pimienta

Preparación:

  • Cortar la cebolla en dados, y dejarla en agua con la mitad del zumo limón para que pierda fuerza.
  • Picar las flores de brócoli en una picadora (o con el cuchillo), hasta que tengan el tamaño de cuscús o de granos de arroz.
  • Poner agua a hervir y cuando hierva, escaldar el cuscús durante un minuto y lavar enseguida con agua fría y escurrir. Si se van a usar las gambas, cocinarlas antes en el agua durante dos minutos y usar la misma agua para escaldar el brócoli.
  • Rallar la zanahoria, picar ligeramente las almendras y mezclar con el brócoli y la cebolla escurrida (y añadir las gambas si se tienen)
  • Preparar una vinagreta con el resto del zumo de limón, la misma cantidad de aceite, sal y pimienta, y aliñar justo antes de servir.

Falso pesto de brócoli

Ingredientes:

  • Un cuarto de las flores del brócoli y sus hojas

  • Dos dientes de ajo
  • Un puñado de hojas de albahaca
  • Medio vaso de aceite de oliva
  • Medio vaso de parmesano rallado
  • Sal y pimienta

Preparación:

  1. Hervir durante seis minutos las flores y hojas del brócoli, colar y dejar secando en papel de cocina.
  2. Sacar el germen a los dientes de ajo, y en un procesador picar los ajos y el brócoli. Cuando esté picado, añadir poco a poco el aceite mientras la máquina está en marcha para que la mezcla emulsione. Después añadir parmesano, sal y pimienta y acabar de procesar.
  3. Usar al momento con alguna pasta corta (macarrones, rigatoni…), untado en pan, como aliño a una ensalada con mozzarella o, simplemente, congelar para más adelante.