Protégete de la celulitis con sencillas rutinas de ejercicios

Responsive image

by Merce Rey 
La también conocida "piel de naranja" o acumulación subcutánea de grasa suele manifestarse en el abdomen, caderas, glúteos o muslos, principalmente en las mujeres. Llevar una inadecuada alimentación, consumir tabaco o alcohol, el sedentarismo, estar sometida a estrés, la genética, la edad, tener exceso de peso o una mala circulación, así como vestir con ropa muy ajustada puede acelerar el proceso. No existen milagros, pero con una dieta sana equilibrada combinada con la práctica de ejercicio diario puedes minimizar su aparición.
 

Para que sea realmente efectivo tendrás que añadir unas pequeñas dosis de constancia y esfuerzo. No abusar de dietas ricas en grasas saturadas ni azúcares, ni tampoco de aquellos alimentos con sal en exceso. Consumir mucha fruta, verdura y hortalizas, pescado azul, cereales integrales, beber mucha agua, etc. puede ayudarte en tu objetivo. Pero esto por sí solo no sirve de nada, tendrás que combinarlo también con una rutina diaria de ejercicio, que no solo mejorará tu aspecto, sino que servirá para fortalecer tus huesos, controlar tu respiración, activar tu circulación y prevenir y reducir la celulitis que tanto te preocupa. Según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) la celulitis la padecen "entre el 85% y el 98% de las mujeres a partir de la adolescencia en mayor o menor grado".

Pero que esto no sea una razón para impedirte lucir unas piernas bonitas independientemente en la estación en la que nos encontremos. Aplicando ambos consejos podrás reducir sus incómodos efectos estéticos y, sobre todo, de salud. El mero hecho de caminar a buen ritmo, no caer en la tentación de coger el ascensor y subir escaleras son pequeños gestos que pueden ayudar. Si lo prefieres, en vez de practicar ejercicios puedes adentrarte en una disciplina en concreto como puede ser el yoga, andar en bicicleta, la natación, saltar a la comba o, incluso, practicar pilates.

Rutinas anti celulitis

Puedes comenzar con unas sentadillas. Para ello coloca tus piernas separadas tomando como referencia el ancho de tus hombros. Mira al frente, coloca tus brazos hacia delante con las palmas mirando hacia abajo y cuando vayas a descender, procura que tus glúteos estén hacia atrás. La espalda debe estar recta, tienes que bajar como si te fueras a sentar en una silla imaginaria, realizando una flexión de 90º. Deberás permanecer en esa posición al menos durante 30 segundos. Empezarás con 25 sentadillas y cada día irás incrementando poco a poco el número.


Prosigue activando tu tren inferior con las zancadas. Colócate con las manos apoyadas en las caderas, el cuerpo deberá de estar erguido y los pies colocados a la altura de la cadera. Una de las piernas tendrá que estar adelantada y flexionada, mientras la otra debe quedar ligeramente retrasada, apoya en la puntera del pie y desciende, pero sin tocar el suelo. A partir de ahí, flexiona y extiende.

Ahora, coge una esterilla y ponte boca abajo, apoyándote con las palmas de las manos. Eleva la pierna derecha hacia arriba, sin llegar a tocar el suelo. Repite la misma operación varias veces antes de cambiar y hacerlo con la izquierda.

Continúa en la esterilla. Colócate boca arriba, con las flexionadas y las plantas de los pies contra el suelo, al igual que los brazos. Ahora, sube poco a poco hasta conseguir que tu cuerpo quede completamente alineado. Hazlo varias veces. Después práctica el ejercicio del escalador. Ahora ponte boca abajo de nuevo, apoya las palmas de las manos contra la colchoneta, contrae el abdomen, adelanta uno de los pies, como si fueses a iniciar una carrera, y el otro tendrá que estar estirado aguantando sobre la puntera. Mira hacia el suelo mientras haces el ejercicio, retrocede y vuelve con el otro pie. Tendrás que hacer este ejercicio varias veces.

Si no tienes una escalera a mano, puedes coger un step de aeróbic o un banco pequeño. Sitúate frente a él, sube uno de los pies y haz fuerza en esa pierna para subir con el resto del cuerpo hasta quedar con el cuerpo completamente estirado. Haz lo mismo con el otro pie.

FOTO PRINCIPAL.: Photo by Alexey Elfimov on Unsplash.