6 síntomas de intolerancia a la fructosa

La fructosa es un azúcar presente de manera natural en muchos alimentos como las frutas, las verduras y la miel. El azúcar común y el sorbitol también son fuentes de fructosa. La intolerancia a la fructosa es una malabsorción intestinal y la fructosemia o intolerancia hereditaria a la fructosa, una enfermedad muy poco frecuente de origen genético en la que el problema es la incapacidad del hígado para metabolizar la fructosa. Se calcula que entre un 40% y un 60% de la población española padece intolerancia, aunque está infradiagnosticada porque puede confundirse con otras enfermedades digestivas.

La intolerancia a la fructosa se produce cuando el organismo no puede absorber correctamente fructosa y se genera malabsorción. La fructosa presente en el intestino provoca la liberación de agua hacia el interior y produce diarrea. La fructosa no absorbida que llega al colon sufre una fermentación bacteriana y produce ... + leer más


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