10 recomendaciones para adelgazar con salud

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
Hacer más ejercicio, reducir la ingesta calórica y comer pequeñas raciones resulta imprescindible para reducir el exceso de peso, pero no todo vale. Consulta cualquier duda que se te plantee con un especialista sanitario. Habla con tu médico, pregunta a tu farmacéutico o acude al más indicado: el dietista-nutricionista. Puedes apoyarte en estos consejos, pero siempre es necesaria la consulta al experto.
 

1. Lo primero es tu salud. Una dieta inadecuada causa muchos problemas a tu organismo, llegando en casos extremos a enfermedades relacionadas con el deseo de estar delgada (como la anorexia y la bulimia). Huye de las dietas y productos milagro.

2. No te creas todo lo que has oído. Tu objetivo debe ser eliminar conductas perjudiciales y mantenerlas a lo largo del tiempo, no solo en ese momento puntual en que decides que quieres ponerte a dieta. No excluyas completamente alimentos fundamentales como el pan, el plátano o las legumbres porque tienen fama de engordar.

3. Acude a un profesional. El mejor es el especialista en dietética y nutrición, al que debes comentar todas tus dudas. Hazte un chequeo preliminar y un estudio de hábitos dietéticos, actividad diaria, metabolismo basal y composición corporal que le permitirán trazar una dieta personalizada y adaptar el ejercicio físico más adecuado para ti.

4. Modifica tus hábitos. Intenta comer en casa o elige un establecimiento en el que puedas pedir lo que te viene bien: comida sin sal, baja en grasas, menús saludables que incluyen verduras, hortalizas, legumbres, fruta fresca, zumos naturales, pescados, aceite de oliva virgen, agua, etc. Mastica despacio pues favorecerás la digestión y aumentarás la sensación de saciedad, reduciendo la cantidad que necesitas ingerir. Saborea la comida y disfruta. No elimines ningún alimento de la ración diaria, pues todos son necesarios.

5. Come cinco veces al día pequeñas raciones, en vez de tres ingestas de mayor cantidad, y sin saltarte ninguna comida.

6. Disfruta de la dieta. Adáptala a tus necesidades y no pienses que es aburrida porque comer sano implica comer de todo. Cambia la forma de prepararlo (dejar de freír y empezar a cocer) o los aditivos (cambiar la sal por el orégano) pero tómalo como un reto y aprende a cocinar nuevos platos.

7. Hidrátate adecuadamente bebiendo agua, infusiones, zumos naturales, etc., sobre todo en épocas de calor.

8. Haz ejercicio. Cualquier ejercicio, practicado a diario, favorece la pérdida de peso y la liberación de endorfinas a nivel cerebral que mejoran tu estado de ánimo. Puedes escoger el más adecuado a tus condiciones de salud: caminar, correr, nadar, jugar al tenis, etc. Busca el tiempo porque seguro que puedes hacerlo.

9. Olvida el estrés. Intenta relajarte tratando de disminuirlo con técnicas de relajación y reserva una parte del día para tu ocio. Es difícil pero imprescindible. Puedes practicar yoga, taichí o Pilates, que aúnan la realización de un ejercicio relativamente suave y la posibilidad de recuperarte a nivel psíquico.

10. Descansa. Un buen descanso es fundamental para mantener tu equilibrio y sentirte bien; se recomienda dormir 7-8 horas al día en una cama cómoda situada en una habitación confortable.