El primer baño de tu bebé, ¿qué debes saber?

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by Ángela Zorrilla
La hora del baño es un instante muy íntimo, de susurros, caricias y juego de miradas. Y, como todas las primeras veces, será un recuerdo inolvidable. Te contamos algunas cosas a tener en cuenta.
 

Ha llegado el día del primer baño de tu bebé. Un recuerdo más a la colección. Te ofrecemos una serie de consejos que te harán esta primera vez más sencilla:

  1. Es conveniente que, antes de empezar, tengas todo el material necesario a mano. Eso evitará que te estreses y que pierdas de vista al bebé.
  2. Si no se le ha caído el cordón umbilical, es mejor que no le sumerjas, sino lavar al bebé por partes. Es importante que la bañera, fija o portátil, esté a tu altura para que te resulte más cómodo. Las bañeras con forma de cubo hacen que el bebé adopte una postura muy parecida a la que tenía en el útero.
  3. Lo más importante es la tempertura del agua. Asegúrate de que el ambiente esté caldeado −sobre los 24-25 ºC−, y cierra puertas y ventanas para evitar corrientes. Comprueba que el agua está entre 32 y 36 ºC. Piensa que tarda poco en enfriarse por lo que, de momento, los baños serán cortitos.
  4. Lava al bebé con un algodón humedecido con agua tibia. Primero, la cara y luego el resto del cuerpo; con poco jabón bastará. Mucha atención en no retirar la piel del prepucio si tienes un niño, ya que todos los recién nacidos varones tienen una fimosis fisiológica y podrías dañarlo al forzar la piel.
  5. Al salir del agua, seca al bebé suavemente, poniendo especial atención a los pliegues de las axilas, detrás de los oídos y la zona glútea.
  6. Luego, hidrata su piel con un producto especial para bebés para preservar su integridad, siempre con una mirada atenta, muchas sonrisas y mimos. Y, de momento, no uses colonias ni polvos de talco para evitar posibles reacciones por inhalación o contacto.