Acné juvenil: cómo combatirlo

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by Ángela Zorrilla
Aproximadamente ocho de cada diez adolescentes tienen acné, junto con muchos adultos. Es tan frecuente que se considera una parte normal de la pubertad.
 

El acné es una afección de la piel que se manifiesta mediante distintos tipos de protuberancias o bultitos. Puede tratarse de espinillas o puntos negros, puntos blancos, granos y quistes. Muchos de esos granos suelen aparecer en la cara, cuello e incluso espalda.

Los adolescentes desarrollan acné debido al cambio hormonal propio de esta etapa. Además, si tú de joven padeciste acné, es muy probable que tu hijo también lo sufra. La buena noticia es que, en la mayoría de la gente, el acné desaparece casi por completo cuando abandona la etapa de la adolescencia. Pero si se miran en el espejo, y ven que tienen un grano en la cara, recuérdales que no lo toques, aprieten, revienten ni hurguen. Al apretarlos, podemos extender la infección por la zona adyacente. Además, si se manipula el grano, se curará dejando una cicatriz.

¿Cómo evitar que aparezca?

Para evitar la acumulación de grasa que puede contribuir al acné, hay que lavarse la cara una o dos veces al día con jabón suave y agua tibia. No frotar nunca fuertemente la cara con una toallita o manopla: el acné no puede quitarse de ese modo, ya que el hecho de frotarlo o resfregarlo con fuerza lo empeoraría, al irritar la piel y los poros. Los adolescentes deben limpiarse la cara con tanta delicadeza como puedan.

¿Y si aún así sigue apareciendo? Algunas chicas que tienen problemas de acné, se han dado cuenta de que este les aparece pocos días antes de tener el período menstrual. Este acné es el "acné premenstrual" y lo presentan cerca de siete de cada diez mujeres debido a los cambios hormonales asociados a la menstruación.