Dolor de espalda y pecho grande, ¿qué puedo hacer?

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by Ángela Zorrilla
Un gran número de mujeres afirma sufrir dolores de espalda relacionados con el tamaño de su pecho, una dolencia muy común, que afecta de forma determinante el estilo de vida de quienes lo padecen.
 

La espalda es una de las zonas que más sufre con una talla elevada de pecho, en la mayoría de las ocasiones el cúmulo de años de mala postura y la falta de ejercicio físico, por los impedimentos que acarrea dicha talla, provocan una falta de tonificación que sobrecarga los músculos.

Muchas mujeres sufren durante años por no encontrar sujetadores de su talla o que realicen correctamente su función sin hacerles daño, otras dejan de practicar deporte por las molestias y la falta de sujeción, sin olvidar las que adoptan malas posturas simplemente para ocultar su pecho, o evitan el uso de determinado tipo de ropa.

Es por ello que muchas mujeres toman la decisión de realizarse una cirugía de reducción mamaria, una intervención que no acostumbra a durar más de 145 minutos y con un postoperatorio con pocas molestias. Tras la cirugía además de poder recuperar una buena postura, las pacientes sufren un alivio de las molestias de espalda, mejoran su autoestima y vuelven a disfrutar de la actividad deportiva. En todos los casos el primer paso consiste en buscar al especialista apropiado.


En buenas manos

Antes de dar el paso de realizar esta o cualquier otra intervención quirúrgica es importante conocer todas las opciones y buscar un buen especialista. Un centro o doctor que asesore y acompañe a la paciente en el proceso desde la toma de decisión hasta el postoperatorio.

El Doctor Marco Antonio Amaya, cirujano con más de 13 años de experiencia y especializado en la reducción de pecho, recuerda, en este sentido, que es determinante estudiar cada caso particularmente, para no sólo decidir la idoneidad de la intervención, sino la técnica que aportará mejores resultados. El trato cercano y personalizado es la clave para poder entender las necesidades de los pacientes y darles el mejor servicio. Y más aún, la salud, que prima por encima de la búsqueda de la perfección.