Teatro Real: una obra erótica llena de placer y enredos

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by Mirian Díaz
Partenópe, la ópera bufa de Handel que ahora está en el Teatro Real, dotada de enredos y altas dosis de erotismo y placer
 

Christopher Alden recibió el Premio Olivier a la Mejor Producción Operística en 2009 y, como buen director de teatro, ha creado una versión de la ópera cómica de Georg Friedrich Händel. Este montaje artístico comenzó a representarse el pasado día 13 de noviembre y continuará hasta el 23 en la Sala Principal del Teatro Real.

Se trata de una pieza italiana con subtítulos en inglés y español. El libreto es una versión fiel de la antigua ópera veneciana en la que se combina lo satírico con lo antiheroico y el enredo sentimental. En 1726, la Royal Academy of Music rechazó el espectáculo por ser frívolo, contener escenas de travestismo y presentar ciertas confusiones con respecto al género.

Curiosidades de la obra

Christopher Alden es el responsable de la producción de Parténope y para darle vida ha conseguido unir varias piezas imprescindibles: el compositor Barroco George Friedrich Händel, así como la polifacética escritora y poeta Nancy Cunard, una figura clave en el París de los años veinte.

Es la primera vez que esta comedia tan rara se escenifica en Madrid desde que se estrenara en Londres en 1730, aunque sí se ha podido escuchar en concierto. La producción operística de Friedrich conserva el mismo arreglo que las óperas de la época, en las que tenían cabida personajes mitológicos, aunque la trama protagonista no tuviera que ver con ellos. En esta ópera, la protagonista tiene un peso histórico importante como es la reina de la ciudad de Nápoles, aunque la historia lo ignora.

Partenópe habla de una mujer muy poderosa, al contrario que la mayoría de las óperas donde encontramos a mujeres vulnerables, presas de amor. Aquí, la protagonista es capaz de resurgir, de ahí que a la hora de crear la obra se hayan inspirado en mujeres valientes que derrochaban personalidad como Eva Perón o Coco Chanel. Como ya hemos mencionado, a la hora de plantear el papel protagonista también se pensó en Nancy Cunard, una mujer inteligente y sofisticada que siempre estuvo rodeada de grandes intelectuales como Pablo Neruda o Hemingway, que estaba muy concienciada en la igualdad social.

En la ópera de Händel, Pénope debe escoger a uno de sus cuatro pretendientes, muy distintos entre sí: Arsace (el apasionado príncipe de Corinto), Armindo (el tímido príncipe de Rodas), Emilio (el guerrero príncipe de Cuma) o Eurimene, un seductor que en realidad es la ex-pareja de Arsace de nombre Rosmira. Este personaje se disfraza de hombre porque quiere vengarse de la persona a la que todavía ama, compitiendo contra él para conquistar a la reina.

Lo cierto es que existe una visión sexual y de género muy avanzada: una mujer poderosa por la que luchan hombres que cantan con voz femenina. No cabe duda de que el surrealismo forma parte de la obra y que Händel quiso demostrar así su ironía y buen humor hasta el punto de desconcertar a sus contemporáneos.

*Foto portada: Teatro Real