Guía para disfrutar del mejor café en casa

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by Sofía Borrás
Si eres un amante del café, el inicio del año es un buen momento para tratar de conseguir la mejor calidad y resultado de una de tus bebidas favoritas.
 

Por ello, desde Sage Appliances, líder mundial en electrodomésticos inteligentes de cocina, han recopilado una guía con los mejores consejos y recomendaciones de sus expertos, para que puedas sacar el mayor partido a tu cafetera espresso y preparar el mejor café en casa, como un verdadero barista:

1. Contar con una buena cafetera espresso

Sin duda, los expertos cafeteros coinciden en que el primer paso para convertirnos en todo un barista profesional en casa es contar con una cafetera espresso adecuada a la experiencia y exigencia de cada uno de nosotros.

En ese sentido, toda la gama de cafeteras espresso de Sage Appliances replican el rendimiento de las cafeteras profesionales y cuentan con su conocida fórmula basada en 4 elementos clave: la dosis ideal (18-22 gramos), la presión óptima (9 bares), la temperatura precisa (93ºC) y la potencia de vapor adecuada (130ºC).

De esta forma, podemos disfrutar de un café con un sabor rico y completo, un cuerpo irresistible y un sabor perfectamente equilibrado. Di adiós a la mala costumbre del café torrefacto y adéntrate en el potencial que ofrece la Tercera Ola del café.

2. La materia prima, lo más importante

No todos los granos de café son iguales. Es imposible disfrutar de un café de especialidad con un grano de café de mala calidad. Los expertos de Sage Appliances afirman que los mejores granos de café se cultivan a gran altura en microclimas y suelos específicos, se seleccionan cuidadosamente, se procesan en origen y se tuestan por tostadores artesanos.

Si somos principiantes, dos de las variedades más conocidas son la Arábica (con gran riqueza aromática y un sabor suave y profundo) o la Robusta (con un sabor más intenso y ligeramente amargo).

3. Limpiar el portafiltro de café antes de usarlo

Una vez que entramos en faena y vamos a preparar nuestro delicioso café, los expertos coinciden: debemos limpiar el portafiltros correctamente.

Para ello, nos recomiendan hacer un primer uso sin café en su interior, solamente con el agua que extraiga la máquina. De esta forma, nos aseguraremos de su correcta limpieza y de que nuestra cafetera se encuentre a la temperatura perfecta.

En el caso de que contemos con una cafetera automática y no tenga un portafiltro extraíble, podemos verter agua caliente en la taza para calentar la máquina antes de preparar el café.

4. Dejar el portafiltros "plano" cuando introducimos el café

Tanto si utilizamos una cafetera semiautomática -que muele y dispensa el café en el portafiltro- como si es una máquina manual -que requiere que añadamos nosotros el café- el relleno de café del portafiltros tiene que quedar perfectamente nivelado y compacto.

Un truco es golpear ligeramente el portafiltros sobre la encimera ya que así se romperán los grumos y habrá menos suciedad cuando tengamos que apisonar el café.

5. La importancia de la proporción-tiempo

El arte de preparar un buen café es una ciencia. La "receta" más común en cuanto a proporción y tiempo es de 1:2 gramos en 25-35 segundos. ¿Qué quiere decir esto? Pues que trataremos de convertir 1 gramo de café en 2 gramos de espresso líquido en un tiempo de 25 a 35 segundos.

6. Para los amantes de la leche, aquí viene su parte favorita

Cuando vayamos a texturizar la leche (es decir, crear una leche con espuma), los expertos nos recomiendan apoyar la jarra contra la varilla y asegurarnos de que esté ligeramente descentrada, con la punta de la varilla sumergida hasta la mitad. A continuación, se introducirá aire en la leche mediante el vapor para conseguir una textura sedosa y suave.

Otro consejo a tener en cuenta es utilizar siempre una jarra de metal limpia y utilizar leche entera fresca y que esté fría.

Por último, si queremos sorprender a todos con nuestro "latte art", debemos golpear la jarra de leche sobre la encimera y hacerla girar para tener un acabado aterciopelado. ¿Por qué? Porque cuanto más tiempo se deje la leche en reposo, más burbujas de aire subirán a la superficie y dificultará su vertido,