9 medidas que mejoran la retención de líquidos

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
La retención de líquidos, denominado clínicamente edema, describe el aumento en el volumen del líquido intersticial, es decir, una acumulación excesiva de líquidos en los tejidos. Las causas de su aparición son variadas y, en ocasiones, desconocidas. Puede deberse a la existencia de problemas circulatorios, insuficiencia cardiaca y alteraciones renales o hepáticas. Algunas medidas pueden ayudarte a resolverlo. Consulta a tu médico y sigue sus indicaciones.
 

Entre los síntomas del edema se encuentra el aumento de peso inexplicable, la hinchazón de piernas y tobillos, el aumento del perímetro adbominal y la existencia de fóvea (hundimiento de la piel tras la presión firme con el dedo, que permanece tiempo después de dejar de presionar).

El médico es el encargado de realizar el diagnóstico y pautar el tratamiento. Sigue sus indicaciones y consúltale tus dudas.

Los expertos señalan que, para reducir esta retención de líquidos, sería recomendable mantener unas sencillas medidas higiénicas. Destacarían:

1- Evita usar prendas apretadas porque impiden la circulación sanguínea adecuada y la expulsión de agua a través de los mecanismos habituales que emplea el organismo para realizar correctamente esta función.

2-Incluye en tu dieta diaria alimentos frescos, evitando los precocinados y el exceso de sal. Puedes sustituir la sal para preparar o condimentar los alimentos por hierbas aromáticas como perejil, orégano o albahaca, por ejemplo.

3-Bebe agua (mira la etiqueta y evita las que contienen una elevada proporción de sodio) e infusiones que favorezcan la eliminación de líquidos del organismo (especialmente las que se consideran diuréticas y depurativas como la ortiga o la cola de caballo, entre otras).

4-Duerme todo lo necesario para conseguir un descanso correcto. El organismo necesita esa recuperación nocturna para mantener un equilibrio a todos los niveles.

5-Practica ejercicio habitualmente. La contracción de los grandes grupos musculares (como los existentes en brazos, piernas y glúteos, por ejemplo) facilita que el exceso de líquidos sea eliminado a través de la orina. Se recomienda realizar actividad aeróbica como caminar rápido, correr o andar en bicicleta, por ejemplo. No te sorprendas si sientes la necesidad de orinar tras realizar una hora de ejercicio, por ejemplo. No olvides hidratarte correctamente porque es necesario.

6-Apúntate a la presoterapia o al drenaje linfático. Es posible la autoaplicación pero se recomienda acudir a un centro especializado y seguir las indicaciones del profesional.

7-En ocasiones, la retención se debe al estrés. Las hormonas liberadas en una situación de estrés pueden causar también retención de líquidos, asociada o no a otros factores. Si es éste tu caso, busca mecanismos de relajación que te permitan superar la situación y favorezcan la regulación hormonal.

8-No te automediques porque no es una solución en ningún caso y, en éste, tampoco. Existen muchos suplementos a la venta en centros especializados elaborados a partir de "productos naturales", pero no debes consumirlos sin control.

9-Disfrutar de una correcta higiene postural. Si se te acumula en piernas y tobillos, procura elevarlas siempre que sea posible y evita sentarte con las piernas cruzadas. Si trabajas delante de un ordenador, intenta mantener una postura ergonómica y levántate de vez en cuando para moverte todo lo posible.