`Madre de azúcar´, teatro inclusivo para reflexionar el trato de la sociedad a las personas con diversidad funcional en referencia a la maternidad

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by María Robert 
La obra sube a las tablas del teatro Valle Inclán la experiencia de Escenaris Especials, una compañía formadas con personas con autismo, enfermedad mental, parálisis cerebral, diversidad intelectual, física o sensorial
 

Cloe tiene veintisiete años, discapacidad intelectual del 65% y un deseo: ser madre. Ante la incomprensión de su entorno, de su madre y de la fundación en dónde vive, Cloe se lanza a una revolución torpe para quedarse embarazada a cualquier precio. En su viaje, descubrirá que la bandera de la protección les ha servido a aquellos que la rodean para quitarle derechos, también el derecho a equivocarse, la dignidad del riesgo. Y recordará que cuando era pequeña su hermana mayor la llevaba a jugar a futbol con sus amigas y les decía "¡Cloe no cuenta, es de azúcar!". Así no le tiraban la pelota demasiado fuerte ni le hacían entradas. Pero sus goles tampoco sumaban.

Cloe se dará cuenta de todo esto y se enfrentará al poder establecido, desafiando las leyes de los hombres. Pero la duda de si sería una buena madre le calará los huesos, como una Antígona que se debate entre obedecer las leyes divinas o las humanas.

Este es el punto de partida de `Madre de azúcar´ una propuesta teatral que reflexiona sobre el trato que estamos dando como sociedad a las personas con diversidad funcional en referencia a la maternidad. La asimilación de la jurisdicción de sus cuerpos, la sobreprotección como excusa para la coartación de su libertad de decisión. ¿Qué da derecho a una parte de la sociedad a adueñarse de los cuerpos de las mujeres con diversidad funcional? ¿Todas las personas con discapacidad están incapacitadas para afrontar una maternidad? ¿Cuál es la capacidad que nos convierte en buena madre o buen padre? ¿Todas las personas que tienen hijos la tienen? La dramaturga, guionista y directora de teatro Clàudia Cedó invita, desde el escenario el teatro Valle Inclán de Madrid, a reflexionar sobre todas estas cuestiones.

Las voces de persona con diversidad funcional

Como explica la creadora, `Madre de Azúcar´ "nace de la experiencia durante 16 años en Escenaris Especials, un proyecto en dónde hacemos teatro con actores y actrices con diversidad funcional (personas con autismo, enfermedad mental, parálisis cerebral, diversidad intelectual, física o sensorial). En las clases, me di cuenta de que el tema de la maternidad era recurrente, aparecía siempre en las improvisaciones una madre, un parto, una familia, unos hijos… así que hablé con algunas de las actrices sobre maternidad ¿Se habían planteado ser madres? Y empezó un proceso de escritura que ha durado casi tres años y que tiene como fruto ésta obra".

Andrea Álvarez, Mercè Méndez, Marc Buxaderas y Judit Pardás, los protagonistas de la obra, la ayudaron en la dramaturgia. "Sus voces están ahí", afirma Cedó. En el camino, "nos topamos con dilemas morales, con tabúes, con injusticias y con protocolos históricos no escritos en las instituciones sociales: implantar anticonceptivos subcutáneos sin informar a la persona, practicar la esterilización forzosa, `sacarle de la cabeza la idea de ser madre´ o simplemente no plantear abiertamente la maternidad como una posibilidad a las personas que viven en una fundación", reflexiona. Todas estas prácticas, se llevan a cabo bajo el pretexto de la protección.

"Eso me recuerda a la expresión `Ser de sucre´ en catalán, me la decían a mi cuando jugaba con niñas más mayores. ´Ser de azúcar´ significa que participas en el juego, pero no cuentas: si pierdes no tienes que pagar, pero tus victorias no suman. Y es un poco eso, lo que hacemos con las mujeres con discapacidad que quieren ser madres, las relegamos a un lugar seguro para ellas, sin complicaciones, sin riesgo", manifiesta la autora.

Pero hay algo "que subyace a la idea de riesgo, un pundonor, una dignidad". Y ese algo, concluye, "se les arrebata también".