4 fases en el tratamiento del alcoholismo

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
El alcoholismo se ha convertido en un problema de salud, a nivel social y económico. Son muchas las muertes relacionadas con el alcoholismo por las complicaciones asociadas. El alcoholismo está implicado en más de la mitad de accidentes de tráfico y muertes accidentales. Un alto porcentaje de suicidios se cometen cuando se combina el alcohol con otras sustancias. Existen programas de tratamiento eficaces que pueden ayudar a la completa recuperación de las personas con dependencia del alcohol.
 

El alcoholismo (consumo excesivo de alcohol de forma prolongada que genera dependencia) es una enfermedad crónica causada por el consumo incontrolado de bebidas alcohólicas. Esta ingesta interfiere en la salud física, mental, laboral, social y/o familiar del alcohólico y de quienes conviven con él.

Las personas alcohólicas sufren alteraciones físicas y mentales. Las principales complicaciones son cirrosis hepática, depresión, neuropatía alcohólica, pancreatitis aguda y crónica, varices esofágicas sangrantes, insomnio, cardiomiopatía alcohólica, degeneración cerebral, complicaciones de la abstinencia, disfunción eréctil, síndrome fetal alcohólico en hijos de mujeres alcohólicas, déficits nutricionales y suicidio, entre otras.

Una vez diagnosticado el problema, el tratamiento de las personas con adicción al alcohol pasa por una serie de fases. Podemos describirlas como:

1-Reconocimiento del problema.

Es el primer paso para la recuperación. El alcoholismo está asociado a la negación, es decir, el paciente cree que no necesita tratamiento, por lo que es infrecuente la aceptación voluntaria de hacerlo. Normalmente, las personas con dependencia del alcohol acceden al tratamiento por la presión que ejercen sus familiares (que también suelen necesitar ayuda porque se ven afectados por la conducta del alcohólico).

Es necesario convencer a la persona afectada cuando está sobria, evitando el momento en que esté bebida o con resaca. Tras reconocer el problema que padece, la abstinencia del alcohol es el único tratamiento, aunque se puede acompañar con programas de soporte, rehabilitación y seguimiento, por ejemplo.

2-Desintoxicación.

La desintoxicación puede durar de 5 a 7 días. Se debe realizar un reconocimiento médico en el que se analice la existencia de otros problemas, pues es frecuente la presencia de alteraciones hepáticas y sanguíneas. También pueden aparecer complicaciones asociadas a los síntomas físicos agudos de la deprivación alcohólica, como depresión, por ejemplo.

Puede pautarse la administración de fármacos con funciones tranquilizantes y sedantes para aliviar y controlar los efectos de la abstinencia. Se suele indicar el seguimiento de una dieta con suplementos vitamínicos y se hará una supervisión de la evolución del paciente.

3-Programas de rehabilitación.

Tras la desintoxicación, se aplican programas específicos para mantener la abstinencia del alcohol. Incluyen apoyo psicológico, educación sobre la enfermedad del alcoholismo y sus efectos, cuidados de enfermería y cuidados médicos, implementados por un equipo multidisciplinar.

4-Terapias de aversión- repugnancia.

Se administran medicamentos que interfieren en el metabolismo del alcohol y producen efectos desagradables, aunque la ingesta de alcohol sea muy pequeña. No pueden emplearse en todos los casos y su eficacia es variable.

El grupo de ayuda Alcohólicos Anónimos ofrece ayuda emocional y afectiva a personas que se están rehabilitando de la dependencia del alcohol. Son muchos los miembros en todo el mundo y puedes encontrarlos más cerca de lo que crees.