6 características de las personas resilientes

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
La resiliencia está de moda. Se considera fundamental para superar los problemas, hacer frente a la adversidad y vivir mejor, disfrutando de una buena calidad de vida. Es importante ser resiliente para ser capaz de afrontar los contratiempos y aprender a vivir cualquier nueva situación a la que nos enfrentemos. Pero no es “aguantar”. Es aprender de lo sucedido, crecer y vivir en positivo. ¿Te consideras una persona resiliente? No desesperes, es posible conseguirlo.
 

En el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE) se define resiliencia como "la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos". Es una definición clarificadora, pero merece un análisis más profundo.

En general, las personas consideramos que la resiliencia es una característica que nos permite afrontar los problemas creando los recursos psicológicos necesarios para salir fortalecidos de la situación negativa y lograr un estado de bienestar a todos los niveles.

En el perfil de una persona resiliente se encuentran una serie de características. Destacarían:

1-Autoconfianza. Se define como un alto nivel de confianza en uno mismo que anima a proyectarse en positivo y hacia el futuro para conseguir los objetivos propuestos porque se sabe capaz de alcanzarlos. No es necesario convertirse en una persona presuntuosa; lo importante es sentirse capacitada para hacer lo que toca en ese momento y no vanagloriarse de ello.

2-Autoconocimiento. Se centra en el conocimiento profundo de uno mismo a todos los niveles. Implica reconocer y entender las emociones, los puntos débiles, los puntos fuertes y los problemas existentes en todos los contextos. Conocer las capacidades y limitaciones personales es fundamental para lograr una buena resiliencia.

3-Capacidad de recuperación cuando se presentan crisis a cualquier nivel. Gracias a ella se reducen los niveles de estrés y se superan los miedos. Así es posible desarrollar pensamientos alternativos positivos que aumentan la autoconfianza, generan bienestar y mejoran el estado de ánimo.

4-Flexibilidad. Una cualidad imprescindible que favorece la apertura y aceptación de los cambios que se producen en la vida y aumenta la tolerancia a la incertidumbre.

5-Orientación al logro. Es la capacidad de centrarse en conseguir los objetivos y mantener las prioridades, en generar una motivación intrínseca potente para cumplir esos objetivos y tolerar las exigencias del plan establecido y poder auditar correctamente la evolución y actuar ante las posibles variaciones. Aporta la intención de demostrarse a uno mismo que es posible superar las dificultades.

6-Perseverancia. Ser constante y perseverar hasta alcanzar la meta planteada es fundamental para no desistir en el empeño. No es necesario para tenerla que se presenten dificultades en el camino. La perseverancia incluye la capacidad y la voluntad de continuar tolerando, con el esfuerzo que supone, lo que está intentando lograr.

En todas las personas existe un potencial innato para ser resilientes, pero no siempre es suficiente con su existencia. En ocasiones, puede ser necesaria la intervención de profesionales sanitarios que ayuden a lograr la deseada resiliencia. No lo dudes, busca el apoyo y la ayuda que necesites para conseguirlo y poder disfrutar de una visión positiva de ti misma.