Es muy posible que hayas escuchado la noticia de que un hombre iraní de 94 años llamado Hamou Haji se pasó gran parte de su vida sin ducharse. Su piel estaba formada por costras de suciedad, pero aún así él tenía la idea de que ducharse le haría enfermar. Al poco ...
Es muy posible que hayas escuchado la noticia de que un hombre iraní de 94 años llamado Hamou Haji se pasó gran parte de su vida sin ducharse. Su piel estaba formada por costras de suciedad, pero aún así él tenía la idea de que ducharse le haría enfermar.
Al poco tiempo de darse una ducha, después de haber vivido así durante 60 años, falleció, aunque todo formó parte de una mera casualidad, pues se trataba de un hombre muy mayor y su muerte fue natural.
Lo más desconcertante del caso, es que a pesar de que la suciedad formaba parte de todo su cuerpo, tenía buena salud. Esa es la razón por la que muchas personas se han planteado en estos días si realmente es saludable ducharse cada día.
En el pasado, las personas no tenían tantas posibilidades y comodidades como hoy en día. Tenían que ir al río o lavar cada parte de su cuerpo con la ayuda de barreños de agua y jabones es que ellos mismos hacían.
En la actualidad todo ha cambiado y contar con una ducha eficiente que nos proporcione agua caliente en cantidades abundantes, facilita mucho el proceso, por eso gran parte de la población se ducha cada día.
El motivo principal de esta rutina es evitar el olor corporal, pero muchas personas también lo hacen porque practican deporte a menudo mientras que otras desean despejarse cada mañana para empezar el día con energía.
Sea cual sea el motivo por el que queramos ducharnos todos los días, es lógico que nos preguntemos si realmente es aconsejable ducharse con tanta frecuencia. Por esa razón, la Organización Mundial de la Salud ha querido despejar está duda, asegurando que lo que más importa guarda relación con el tiempo que pasamos en la ducha.
Según lo que nos ha indicado la OMS, es preferible ducharnos durante un breve espacio de tiempo sin excedernos de los 5 minutos. Los motivos que lo justifican son básicamente los siguientes:
Para hacer que las duchas sean cortas, tal y como decíamos es aconsejable limpiar las zonas más proclives al mal olor, como es el caso de los pies, las ingles, las zonas genitales y las axilas, para después proceder a la retirada del jabón empleando agua tibia. También es preferible utilizar jabón neutro y sin perfume para no dañar el pH de nuestra piel y respetar su equilibrio natural.
Realmente no necesitamos ducharnos todos los días, salvo que una enfermedad o la exposición a una mayor suciedad nos obligue a hacerlo de esta manera. Excedernos en nuestra limpieza de cada día puede alterar el estado de la piel, por esa razón, si eres de las que se duchan a diario, resulta fundamental encontrar una proporción sensata para mantenerse limpia sin afectar la salud de la piel.