Cómo cuidar el pelo en otoño

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by Sofía Borrás
Otoño es la estación del año que más asociada está a la caída del pelo, pero, ¿realmente se cae más?. La respuesta es sí, aunque es un proceso normal.
 

Según datos que maneja www.nutritienda.com, la empresa online líder en productos de salud y belleza, en otoño aumentan un 30 % las visitas a los especialistas, ya que es cuando más se nota esta caída y las personas más se preocupan.

Esto es lo que debemos hacer para lucir un pelo sano en otoño y en cualquier época del año:

1. Evitar el estrés

El otoño es un momento del año en el que se sufre mucho estrés, principalmente se debe a los cambios que ocasiona el final del verano y la vuelta de las vacaciones. El cuerpo y la mente vuelven relajados, pero en cuestión de días se pasa a un estado de estrés repentino debido a la vuelta a la rutina que puede desencadenar en una mayor caída del cabello, es el conocido como síndrome posvacacional. Los primeros días es casi imposible no estresarse, pero hay que intentar amoldarse lo más rápido posible para evitar tener problemas de salud.

2. Hacer ejercicio

Hacer ejercicio con regularidad puede ser beneficioso para el cabello ya que reduce la ansiedad y el estrés. Además, el ejercicio hace que mejore la circulación sanguínea y esto provoca que el pelo esté más sano.

3. Dieta equilibrada

Llevar una dieta equilibrada es fundamental para la salud del cabello y para la salud en general. Hay ciertas vitaminas y minerales que son especialmente buenas para el pelo y que ayudan a mantenerlo sano y fuerte:

Vitamina B6

La vitamina B6 es una vitamina hidrosoluble que desempeña un papel clave en la salud capilar, interviene en la síntesis normal de la cisteína, un aminoácido que se encuentra en el cabello. Los principales alimentos que contienen vitamina B6 son algunas carnes como el pollo y el cerdo, pescados, legumbres, nueces y las patatas.

Vitamina E

La vitamina E contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo, los antioxidantes protegen al cabello de los radicales libres, siendo muy importante incorporarlos en nuestra alimentación. Está presente en frutos secos, semillas, aceite de oliva virgen extra, vegetales de hojas verdes, pescado azul y batata.

Zinc

El zinc contribuye al mantenimiento del cabello en condiciones normales. El zinc se encuentra principalmente en alimentos de origen marino como los crustáceos y moluscos, también en las carnes y los lácteos.

Hierro

El hierro es un mineral que ayuda al transporte del oxígeno en el organismo y por tanto es imprescindible para que éste llegue a la raíz del pelo. Un aporte de hierro adecuado es necesario para mantener un estado de salud y rendimientos adecuados. Las concentraciones más altas de hierro se encuentran en carnes, legumbres, pescado, hígado, frutos secos, cereales y vegetales de hoja verde.

Biotina

La biotina es una vitamina del grupo B que contribuye al mantenimiento del cabello en condiciones normales. Un déficit de esta vitamina puede causar debilitamiento del cabello. Se encuentra en el huevo, frutos secos y cereales.

4. Utilizar productos adecuados

Utilizar productos adecuados para cada tipo de cabello es fundamental para una buena salud capilar. En el mercado hay multitud de productos específicos para cabellos débiles y para la caída, pero también se pueden usar productos naturales y caseros. Por ejemplo, se puede hacer una mascarilla con aloe vera, aceite de romero y huevo, ya que favorece el fortalecimiento de la fibra capilar e hidrata sin engrasar. Se mezcla el jugo de aloe vera con tres gotas de aceite de romero y una yema de huevo batido, se echa en el cabello húmedo y se deja actuar durante media hora y después se retira con abundante agua. El aloe vera tiene un elevado contenido en vitaminas, minerales y aminoácidos que hace que sea un aliado perfecto para la caída. El aceite de romero previene la caída gracias a que estimula el metabolismo celular y aporta nutrición extra. La yema de huevo estimula el crecimiento del cabello gracias a que tiene biotina.

5. Lavarse bien el pelo

Además de elegir productos adecuados para cada cabello es importante saber lavarse bien el pelo, parece obvio, pero no todo el mundo lo hace bien. Primero hay que desenredarlo, antes de la ducha, ya que el pelo mojado es más frágil y se puede romper con más facilidad, así que cuánto más desenredado esté antes de lavarlo mejor. Después se moja y se echa el champú, cuanto más específico sea para nuestro tipo de cabello mejor, hay que intentar no echarse mucho ya que el exceso de producto hace que se asfixie el folículo piloso y puede provocar más caída. La raíz es la zona más importante por lo que sería bueno masajearse despacio durante unos minutos para activar la circulación. No hay que echar producto a las puntas ya que se limpian solas con la espuma que baja desde la raíz. Después de aclararse se puede usar acondicionador ya que ayuda a hidratar la fibra capilar y hace que el pelo esté más manejable. Cuando se termina hay que enjuagarse, es conveniente que se termine siempre con agua tibia o si uno lo soporta, con agua fría.

6. Uso de aceites capilares

Los aceites capilares son fundamentales para que el pelo luzca sano ya que nutre, hidrata y repara el cabello. Protegen el pelo de las agresiones externas y aportan suavidad facilitando el peinado. También hay aceites vegetales que, gracias a que aportan ácidos grasos pueden reparar el cabello, como puede ser el aceite de argán o de almendras. Su uso es sencillo, se puede echar un par de veces a la semana dejándolo actuar veinte minutos como mínimo. Se usa después del lavado, cuando el cabello sigue húmedo, se masajea para que penetre bien y después secar y peinar como de costumbre.

7. No abusar de planchas y secadores

Según ha podido comprobar Nutritienda.com más de un 60 % de las personas reconoce que usa a diario planchas y secadores. Este tipo de productos hace que el pelo se deshidrate y sufra y como consecuencia puede llegar a debilitarse y caerse. Es conveniente no abusar de estos productos, se puede quitar el exceso de agua con una toalla, sin apretar mucho, ni frotar, e intentar que se seque al aire, si es una época de frío se puede usar el secador intentando no ponerlo muy cerca y que no sea un aire muy caliente. En cualquier caso, cuánto menos se use mejor.

8. Cepillarse el pelo todas las noches

Además de lo dicho anteriormente, es conveniente cepillarse el pelo suavemente todas las noches. Al hacerlo se exfolia el cuero cabelludo y se estimula la circulación sanguínea favoreciendo el crecimiento. Lo ideal es darse entre diez y veinte pasadas para eliminar el resto de productos y suciedad que se ha acumulado durante el día.