La nuez pecana se abre paso en la despensa y la conquista con dulzura

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by Merce Rey  
Guarda cierto parecido con la nuez común, pero su cáscara no tiene hendiduras y el fruto interior es más alargado. En cuanto a sabor, esta es más dulce.
 

Cuando acudimos a hacer la compra en el supermercado o tiendas de productos al peso vemos que de un tiempo a esta parte, junto a los frutos secos ha surgido una nueva variedad: las nueces pecanas. En las panaderías también se ha colado entre la pequeña repostería y las tartas o bizcochos, como adorno o integrándose con el resto de ingredientes de la masa o mezcla. Si todavía no has podido realizar ni una primera toma de contacto con ellas, te recomendamos que lo hagas cuanto antes. Prueba a hacer garrapiñadas o a decorar tus tartas con este ingrediente. Lograrás una textura mantecosa, crujiente y dulzona. De hecho, existe un postre americano llamado `Pecan pie´, que se suele comer en Acción de Gracias y que se rellena con este comestible. En el vídeo de Juliana Postres puedes ver la receta paso a paso, comprobarás que al igual que ocurre con el `Apple pie´ o tarta de manzana, la masa actúa de contenedor en el que se verterá la mezcla. Aunque en vez de ir tapada con unas tiras cruzadas de masa, esta deja al descubierto las nueces.

La nuez común, procedente del nogal, crece dentro de una cápsula verde y gruesa. En el momento en que esta capa se resquebraja y por ella se asoma el fruto de color marrón, ya estaría madura. Se podrá recolectar una vez que caigan al suelo. Habrá que retirarles esta cobertura y ponerlas a secar antes de su consumo. La cáscara exterior se caracteriza por su rugosidad y dureza. Para abrirla puedes utilizar un cascanueces, coger un cuchillo e introducir su punta en el hueco de unión de la cáscara y realizar un pequeño giro para separar ambas partes o hacerlo con las manos, apretando dos nueces una contra otra. Su sabor es un poco amargo. Por su parte, la pecana crece en el árbol llamado pecán, cuyo nombre científico es el de Carya illinoinensis. Este es propio de América. Su cáscara es más alargada y fina que la de la anterior variedad, al igual que su fruto. A su vez, esta es más sencilla de romper para acceder al comestible interior. La pecana sigue el mismo patrón de maduración y recolección que la anterior, ya que se va adquiriendo forma dentro de un contenedor verde. Su sabor es más dulce.

Ambas se pueden consumir en crudo, solas o en medio de las ensaladas, es posible caramelizarlas, incorporarlas a las masas de pan o en la de las barritas energéticas que prepares en casa. Cuando vayas a elaborar tus dulces, como es el caso de galletas, bizcochos o tartas, no dudes en introducirlas. Añádelas en tus batidos, combinan bien con los aperitivos que lleven queso y sirven para aderezar tus arroces o carnes.

FOTO PRINCIPAL.: Foto de Pixensation AI.