Volver de las vacaciones también se nota en el estómago: retomar la rutina altera la digestión

María Robert

Tras los cambios en los hábitos alimentarios, las comidas más copiosas y los horarios irregulares es frecuente la aparición de molestias digestivas como acidez, hinchazón, digestiones pesadas y estreñimiento 

26/05/2026

Si en un artículo anterior abordábamos el lado menos amable de los viajes (que entre un 30% y un 70% de los turistas experimenta algún tipo de trastorno digestivo durante estancias de dos semanas), ahora vamos a enfocarnos en lo que pasa después. Y es que junio es, cada vez ...

Si en un artículo anterior abordábamos el lado menos amable de los viajes (que entre un 30% y un 70% de los turistas experimenta algún tipo de trastorno digestivo durante estancias de dos semanas), ahora vamos a enfocarnos en lo que pasa después. Y es que junio es, cada vez para más gente, uno de los meses más propicios para viajar: buen tiempo, precios más económicos que en temporada alta y todavía destinos no tan masificados. Eso sí, da igual cuándo alces el vuelo, pues tras los cambios en los hábitos alimentarios propios de vacaciones o periodos festivos, las comidas más copiosas y los horarios irregulares, es frecuente la aparición de molestias digestivas. Así lo explica a EsVivir Julián Laínez, farmacéutico colaborador de Normon. 

Desde la oficina de farmacia, Laínez recibe de forma muy habitual a pacientes con un cuadro bastante reconocible caracterizado por acidez, hinchazón, digestiones pesadas y, en algunos casos, estreñimiento, tal y como expone el boticario. "Estos síntomas suelen asociarse a días en los que se ha comido de forma diferente (generalmente en mayor cantidad) y con horarios menos regulares, algo que el aparato digestivo acusa al retomar la rutina".  

Estas molestias se enmarcan dentro de los trastornos gastrointestinales funcionales, muy frecuentes a nivel mundial, que pueden afectar tanto a la calidad de vida como al bienestar general. Por ello, "aunque sean síntomas habituales tras periodos festivos para algunas personas, si se repiten o llegan a condicionar el día a día, desde el ámbito sanitario se recomienda no normalizarlos", advierte. 

Recuperar el orden al volver a la rutina 

Hay que partir de la base de que la digestión funciona en gran medida sobre rutinas. El aparato gastrointestinal responde no solo a lo que comemos, sino también a cuándo y cómo lo hacemos. Alterar durante varios días los horarios habituales puede modificar el ritmo digestivo, el tránsito intestinal e incluso la sensación de hambre y saciedad. Es por eso que, en estos casos, los profesionales de la salud suelen aconsejar inicialmente recuperar el orden. O lo que es lo mismo, "retomar horarios de comida más regulares y evitar excesos continuados". Con algo tan básico como esto, afirma Julián Laínez, "el aparato digestivo suele adaptarse mejor a la rutina y las molestias tienden a mejorar". 

Del mismo modo, los buenos hábitos contribuyen a un mayor bienestar general: una alimentación saludable y equilibrada, una buena hidratación a lo largo del día y un descanso adecuado.

En cualquier caso, "no se trata de hacer cambios radicales, sino de volver a hábitos sencillos y consistentes que ayuden a normalizar la digestión, sin perder de vista esa base de hábitos saludables", recalca el farmacéutico. Como apoyo en algunos casos, también se puede valorar el uso de complementos alimenticios, siempre con recomendación profesional.

Cuado traspasan la barrera de la normalidad 

Aunque estas molestias suelen ser transitorias, el experto advierte de que no conviene normalizar síntomas digestivos persistentes. Así, indica, que suele trazar la línea cuando el malestar deja de ser algo puntual del "día después" y pasa a persistir, repetirse o empezar a condicionar el descanso, el apetito o incluso la vida social. Al final, "los trastornos gastrointestinales funcionales se asocian a una peor calidad de vida y ese ya es, en sí mismo, un motivo suficiente para no normalizarlo", reitera. 

Por ello, si las molestias digestivas se mantienen en el tiempo y afectan al día a día, se recomienda acudir a un profesional sanitario, como puede ser un farmacéutico comunitario, para una valoración. No en vano, "desde la farmacia podemos orientar sobre medidas generales y ofrecer determinadas soluciones orientadas a aliviar los síntomas o mejorar el bienestar", pero cuando el problema se mantiene, lo importante es comprender bien el cuadro para poder enfocar adecuadamente su abordaje y evitar prolongarlo por intentar "aguantar".

La prevención empieza antes  

En cuanto la prevención, Laínez recuerda que puede empezar antes o durante el propio periodo festivo. Es decir, "si sabemos que el detonante habitual suele ser la combinación de cambios en la dieta, comidas más copiosas y horarios irregulares, una de las pautas más eficaces es intentar no concentrar todos esos factores a la vez o no prolongarlos demasiado en el tiempo". Lo resume de forma sencilla: "que sea festivo, no caótico".

Cabe destacar que, hoy en día, existe un interés creciente por un enfoque de estilo de vida que tenga en cuenta la salud digestiva, con hábitos y alimentos que contribuyan al equilibrio de la microbiota y al bienestar intestinal dentro de una rutina equilibrada. En este sentido, el experto puntualiza que "lo más importante es entender la prevención como algo continuo y no solo como una respuesta cuando ya han aparecido los síntomas".

Una buena rutina debe ser sostenible a largo plazo. En definitiva, igual la clave es entender que la salud digestiva no depende únicamente de lo que ocurre en momentos de exceso, sino de la suma de hábitos cotidianos.


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