Y lo mejor es que no hace falta irse muy lejos. España sigue teniendo rincones que, incluso en plena temporada, conservan un ritmo mucho más relajado. Aquí van algunas escapadas perfectas para quienes quieren viajar este verano sin aglomeraciones. Ribeira Sacra (Galicia) Naturaleza, viñedos, pequeños pueblos y uno de los paisajes más especiales ...
Y lo mejor es que no hace falta irse muy lejos. España sigue teniendo rincones que, incluso en plena temporada, conservan un ritmo mucho más relajado.
Aquí van algunas escapadas perfectas para quienes quieren viajar este verano sin aglomeraciones.
Aquí el plan es sencillo: miradores sobre el río Sil, rutas suaves, comida gallega y hoteles rurales donde realmente se desconecta.
Ideal para quienes buscan bajar el ritmo.
Es una escapada perfecta para quienes prefieren paisajes naturales y planes tranquilos frente al turismo más masivo.
Además, las temperaturas suaves del norte la convierten en una muy buena alternativa al calor intenso de otras zonas en verano.
Este pequeño pueblo medieval en la Sierra de Guara sigue siendo uno de esos lugares que sorprenden. Calles de piedra, terrazas tranquilas y muchísima naturaleza alrededor.
Es perfecto para combinar descanso y actividades al aire libre, desde senderismo hasta rutas entre cañones y pozas naturales.
Una escapada distinta para quienes quieren montaña en verano.
Comillas mantiene ese equilibrio difícil de encontrar entre turismo y tranquilidad. Pasear por el casco histórico, comer frente al mar o descubrir edificios como El Capricho de Gaudí hacen que sea un destino muy completo para un fin de semana largo.
Cada vez apetece más viajar sin sentir que hay que correr, reservar meses antes o hacer colas para todo. Y precisamente por eso estas escapadas están ganando protagonismo: porque permiten disfrutar de lugares bonitos con más calma y autenticidad.