El otoño puede ser un buen momento para mirar más allá de Europa. Según los últimos datos de KAYAK, las búsquedas de hoteles internacionales para viajar en septiembre y octubre han aumentado un 16 % respecto al verano de 2026, con los destinos de larga distancia entre las opciones que ...
El otoño puede ser un buen momento para mirar más allá de Europa. Según los últimos datos de KAYAK, las búsquedas de hoteles internacionales para viajar en septiembre y octubre han aumentado un 16 % respecto al verano de 2026, con los destinos de larga distancia entre las opciones que más interés despiertan entre los viajeros españoles.
Y aunque volar al otro lado del mundo suele asociarse con presupuestos elevados, hay destinos que pueden resultar más accesibles de lo esperado, especialmente si se juega con las fechas. El buscador de viajes ha elaborado una lista con diez ciudades de larga distancia que presentan algunas de las opciones más económicas para viajar entre octubre y noviembre desde Madrid.
El listado reúne grandes ciudades de Estados Unidos, Asia y Latinoamérica. Además del coste del vuelo, el alojamiento puede marcar una diferencia importante a la hora de calcular el presupuesto total de un viaje.
Estas son las diez propuestas:
Una de las características más interesantes de la selección es que combina destinos muy conocidos con otros que pueden ofrecer una experiencia de largo radio diferente sin necesidad de centrarse exclusivamente en los grandes clásicos.
Bangkok, por ejemplo, permite combinar templos, mercados, gastronomía y una enorme oferta cultural con escapadas a otros puntos de Tailandia. Además, octubre y noviembre coinciden con una época especialmente interesante para conocer el país, mientras que en noviembre se celebra el Loy Krathong, una de las festividades más conocidas del calendario tailandés.
En Seúl, el otoño ofrece además la posibilidad de disfrutar de los colores de los árboles en parques y montañas cercanas a la ciudad. La capital surcoreana combina tradición y modernidad a partes iguales, desde palacios históricos hasta barrios llenos de cafeterías, tiendas y restaurantes.
Tokio, por su parte, es otra de las grandes apuestas asiáticas. La ciudad permite combinar gastronomía, barrios tecnológicos, templos y jardines, y puede servir como punto de partida para conocer otras zonas de Japón.
Latinoamérica concentra varias de las alternativas del ranking. Santiago de Chile resulta especialmente interesante porque octubre y noviembre corresponden a la primavera en el hemisferio sur. Es, por tanto, una época atractiva para combinar la capital chilena con los valles vitivinícolas de los alrededores.
Lima ofrece otro tipo de experiencia: gastronomía, patrimonio histórico y una de las escenas culinarias más reconocidas de Latinoamérica. Octubre también coincide con algunas de las principales celebraciones culturales de la ciudad.
En Bogotá, los viajeros pueden descubrir el centro histórico de La Candelaria, museos y una amplia oferta gastronómica y cultural, además de utilizar la capital colombiana como base para explorar otros lugares del país.
Y para quienes busquen una combinación de ciudad y ambiente caribeño, Santo Domingo permite recorrer la Ciudad Colonial, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y disfrutar de temperaturas cálidas.
Estados Unidos también tiene representación doble en la lista. Nueva York es probablemente el destino más reconocible del ranking y durante los meses de otoño ofrece una agenda especialmente atractiva, con Halloween y, en noviembre, la celebración de Acción de Gracias como algunos de los grandes acontecimientos del calendario.
Miami, en cambio, apuesta por un viaje más relajado: playas, barrios como Little Havana, gastronomía y una mezcla de culturas que la convierte en una puerta de entrada interesante a Estados Unidos y al Caribe.
São Paulo, la ciudad más poblada de Brasil, completa las opciones latinoamericanas. Es una alternativa especialmente interesante para quienes quieran descubrir el lado más urbano y gastronómico del país, con una enorme oferta de restaurantes, museos, galerías y barrios con una marcada identidad cultural.
En definitiva, viajar lejos no tiene por qué significar elegir siempre entre los destinos más caros. Con algo de flexibilidad en las fechas y teniendo en cuenta también el coste del alojamiento, el clima y lo que ofrece cada ciudad en esa época del año, el otoño abre un abanico bastante amplio de posibilidades para cambiar de escenario y cruzar medio mundo.