Cinco consejos para volver a "la normalidad" post Covid 19

Responsive image


Sobre cómo prepararnos para ese momento a nivel psicológico y cuáles son las acciones y pensamientos que nos ayudarán a sobrellevar estos días, Veturián Arana nos apunta una serie de consejos a tener en cuenta.
 

La pandemia del Covid-19 ha provocado que ¾ de la población mundial esté en situación de aislamiento, la mayoría confinados en sus casas. Está demostrado que largos periodos de cuarentena pueden provocar situaciones de estrés postraumático, confusión, ansiedad y frustración. Pero ahora que las fases de desescalada se acercan surgen algunas dudas: ¿Cómo afrontar esta vuelta a "la normalidad"? Ante este reto, Veturián Arana, experto en bienestar aplicando el pensamiento cuántico, nos ofrece tres consejos para conseguirlo. "La mayoría de los españoles cree que harán falta entre 1 y 3 años para recuperar una vida parecida a la que tenían antes de la pandemia y esto les bloquea y les asusta. La población tiene miedo sobre cómo será esa nueva realidad en la que tendrán que vivir y no saben cómo moverse en ese nuevo escenario", afirma Arana.

Una población que está muy afectada, ya que los niveles de ansiedad, depresión y tristeza durante esta crisis han disparado las consultas de psicología online. De acuerdo con un estudio estudio realizado por la plataforma Metanvio las consultas digitales han crecido hasta un 200%. Por ese motivo, el experto en bienestar comparte una serie de orientaciones sobre cómo afrontar "la vuelta a la normalidad" atendiendo siempre a la salud mental de la población.

1. Gestión de expectativas: La desescalada parece que será gradual y asimétrica, pero lo más importante es asumir cuanto antes que el nuevo escenario no será la normalidad tal y como la conocíamos. Las medidas de distanciamiento social, higiene y restricciones serán, durante algunas semanas, parte de nuestro día a día y asumirlas como parte del proceso y como una situación pasajera nos ayudará a gestionar mejor nuestras emociones.

Reducir nuestras expectativas temporalmente y no compararnos con otros colectivos que poco a poco están recuperando ciertas libertades (actividades no esenciales, los niños...) será la mejor estrategia. Piensa en que poco a poco irás recuperando libertades y céntrate en lo que sí puedes volver a hacer (salir a hacer deporte) que antes no podías y disfrútalo.

2. Pensar en el bien mayor: El fin altruista de estas medidas restrictivas y de la desescalada gradual es proteger al otro de un posible contagio. Es un acto solidario. Darle un propósito positivo a esta situación indeseada será vital para poder sobrellevarla mejor.

3. Abrazar la incertidumbre: La incertidumbre siempre es una constante en la vida del Ser Humano y produce básicamente miedo. Las circunstancias que estamos viviendo hoy son la explotación del miedo por sectores con grandes intereses y tenemos que hacer un cambio de mentalidad que nos lleve de víctimas pasivas a personas con dominio sobre nuestras vidas y eso se hace aumentando nuestro nivel de conciencia. Haz una lista de aquello que puedes controlar y aquello que no, y céntrate en solucionar lo que sí puedes.

4. Responsabilidad individual y disciplina: Cada uno de nosotros tiene en esta crisis una responsabilidad individual. Ser consciente de ello nos hace sentir que tenemos un poquito de control sobre lo que nos está sucediendo. No podemos olvidar que somos responsables de nuestras propias conductas y que mantener cierta disciplina ayudará a evitar un naufragio colectivo en esta delicada situación.

5. Confía en tu gran capacidad de adaptación: La resiliencia es la capacidad del ser humano para adaptarse positivamente a las situaciones adversas. Esta capacidad de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro también se entrena. En ocasiones, las circunstancias difíciles o los traumas nos permiten desarrollar recursos que se encontraban latentes dentro de nosotros mismos y que desconocíamos hasta el momento.

Para el experto, esta desescalada requerirá el compromiso solidario de toda la sociedad sin perder de vista el cuidado de su salud mental.