¿Por qué unirse al `slow fashion´?

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08-10-2020 by María Robert 
La moda sostenible gana cada vez más adeptos por sus valores de comercio justo y su mayor exclusividad y calidad
 

En 2013 más de 1.100 personas murieron y otras 2.000 resultaron heridas en Bangladesh al derrumbarse el edificio de la fábrica textil donde trabajaban en pésimas condiciones de seguridad. La tragedia supuso un punto de inflexión, una bofetada de realidad de lo que hay detrás de la moda industrializada y la fabricación de prendas en masa. Fue entonces cuando consumidores y empresas empezaron tomar consciencia, a la vez que el movimiento `slow fashion´ ganaba notoriedad.

Aunque este concepto, íntimamente ligado al de moda sostenible, no es una tendencia pasajera. Al contrario, se trata de una filosofía de consumo responsable. "Cuando hablamos de `slow fashion´ nos referimos a la moda cuyos productos han nacido con valores y criterios sociales y medioambientales, así como una moda que reparta de una manera más equitativa las ganancias entre todos los eslabones la tarea de producción textil", detallan los especialistas de la plataforma Slow Fashion Next.

¿Cuáles son las características de la moda ecológica?

Por tanto, los que eligen esta filosofía apuestan por comprar prendas de comercio justo, de bastante mejor calidad y exclusividad, al contrario de las prendas más asequibles de las tiendas tradicionales, que están realizadas en cadena en fábricas como la de Bangladesh y son nocivas para el medio ambiente. De hecho, Oxfam Intermón denuncia que la industria de la moda "se ha convertido en la segunda industria más contaminante". Nada menos que el 20% de los residuos que se generan en el planeta provienen de esta industria. "Esto es porque la fast fashion se basa en crear prendas de manera rápida y en grandes volúmenes. Para lograrlo, sacrifica las buenas prácticas comerciales en pos de la productividad y de los beneficios. ¿Sabías que la media de uso de una prenda es de tan solo 7 veces? Imagina el nivel de producción que se necesita para cubrir esta gran demanda", manifiesta la ONG.

En contrapunto, la slow fashion fomenta una actitud frente al consumo más responsable y ética, dando apoyo a empresas con poco personal y que fabrican de manera local.

En primer lugar, "apuesta por el reciclaje y por adquirir productos de ropa de segunda mano, para darles aún más vida y aprovechar al máximo los recursos con los que fueron hechos", apunta Oxfam. Además, incide en que debemos donar las prendas de ropa que ya no usemos y que vuelvan, así, al ciclo de uso. Por otra parte, "los materiales de fabricación de la moda ecológica de primera mano son sostenibles".

¿Cómo vestirse de forma sostenible?

Adoptar esta filosofía de consumo, yendo a contracorriente de las tendencias cambiantes y los precios bajos no es tan fácil. Pero cada vez ofrece más posibilidades. Una de las opciones para vestir de forma sostenible y ética es darle más uso a una prenda que otra persona haya descartado, optando por ropa reciclada o de segunda mano. Esto, además, te permite incorporar prendas vintage originales y atemporales.

También puedes optar por tiendas de Comercio Justo como VeraLuna, la marca de moda ecológica de Oxfam Intermón. Esta alternativa de comercio promovida por algunas ONGs supone "un intercambio solidario por el que la prioridad del ciclo económico es que las ganancias y los beneficios han de llegar una vez que las personas que generan la riqueza están en una situación de protección y seguridad para desempeñar su actividad".

Otro ejemplo de reutilizar la ropa es la iniciativa de Cáritas Moda re-, basada en la economía circular. Y por supuesto, alargar la vida de la ropa en la medida de lo posible. Como puedes ver, existen muchas alternativas para optar por la `slow fashion´, convirtiéndonos en personas más responsables con el cuidado del planeta y con la precariedad de muchos millones de personas.