6 consejos para superar tus intolerancias alimentarias

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by Carmen Reija- farmacéutica y divulgadora sanitaria
Quienes padecen intolerancias alimentarias se cuidan correctamente cuando están en su ambiente. Tienen lo imprescindible, van a la compra y eligen los productos indicados, los elaboran adecuadamente y cuidan todos los detalles. El problema se plantea cuando tienen que comer fuera de su casa, en el colegio, la oficina, el centro de trabajo o en cualquier celebración.
 

Siempre debemos cuidar lo que comemos, pero se convierte en esencial si padeces alergia o intolerancia a cualquier alimento de uso habitual. Normalmente no eres consciente de lo que te pasa, y lo achacas a un problema puntual.

Lo mejor es acudir al médico y comentarle la situación. Debes estar preparado para lo que te diga y reaccionar adecuadamente, aunque no sea fácil. En lo cotidiano inciden muchos factores "externos" que es preciso controlar como: la edad (los niños tienen necesidades diferentes), el trabajo (comer fuera de casa o no), la presencia de enfermedades (hipercolesterolemia o diabetes, por ejemplo), la responsabilidad personal ("me cuido" o no), etc.

La importancia de la prevención está reconocida. Normalmente, las reacciones a los alimentos que causan alergias o intolerancia suelen ser leves (salvo casos extremos), pero debemos ser muy cuidadosos y evitar su aparición. Si ya han sido diagnosticadas es fundamental seguir las indicaciones médicas y no saltarse ninguna ni pensar que no va a ocurrir nada "si me paso un poquito".

Te proponemos 6 consejos pueden serte útiles:

1-Llevar siempre la medicación de urgencia indicada por el especialista.

2-Leer las etiquetas de todos los productos que adquirimos en los diferentes puntos de venta. Es importante tener un cuidado especial si pone, por ejemplo, "puede contener trazas de huevo o frutos secos", pues se elaboran en inmensas cadenas de producción que no han sido perfectamente higienizadas para eliminar completamente estos compuestos.

3-Excluir totalmente el alérgeno causante del problema de la dieta. No sólo el compuesto en sí mismo, sino todo lo que pueda contenerlo. Como ejemplo: si eres intolerante a la lactosa, no puedes consumir salsas que contengan leche o derivados como la bechamel ni algunos embutidos que la contienen en su composición.

4-Realizar una manipulación muy cuidadosa de todo lo que se utilice en la cocina durante la elaboración de la comida. Resulta correcto, por ejemplo, que si eres alérgico a los frutos secos no los incluyas en el menú, pero no puedes usar un cuchillo con el que hayas cortado previamente cacahuetes, sin haberlo limpiado escrupulosamente para evitar las trazas minúsculas que pueden haber quedado adheridas a su superficie.

5-Seleccionar cuidadosamente el local al que vas a comer. No tienes que quedarte siempre en casa, sino elegir bien entre el amplio elenco de opciones que existen.

6-Preguntar cualquier duda al camarero antes de pedir tu plato. No tengas miedo a resultar pesado, están acostumbrados a tratar con los clientes. Dile sin temor que eres alérgico y consulta los ingredientes que te parezcan dudosos.

Disfruta sin renunciar a vivir. Sé precavido y evita consumir lo que sabes que te hace daño. Ánimo, hay muchas opciones y no debes recluirte en casa. Consulta a tu médico que te dará las pautas más indicadas.