Gana flexibilidad poniendo en práctica estas posturas de yoga

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by Merce Rey
Esta actividad por sí misma trae asociados una gran cantidad de beneficios para tu cuerpo y también para tu mente. Si todavía aún no te has iniciado en esta práctica, que sepas que sirve para ser más flexible.
 

Se podría decir que el yoga es como una coreografía en la que los usuarios tienen que ejecutar una serie de posturas para trabajar las distintas zonas del cuerpo y los músculos. Pero no sólo eso, sino que a su vez estarán despejando su mente y liberando el estrés acumulado, y les ayudará a estar más relajados y concentrados. Activar la circulación, mejorar la respiración y ganar en flexibilidad son otras de sus ventajas. Seguro que has oído hablar del yoga facial, aquel en el que los músculos de la cara adquieren protagonismo a través de una serie de ejercicios en los que se busca recuperar la elasticidad del rostro, combatir las ojeras y acabar con la papada, o del yoga aéreo o también conocido como aeroyoga, con el que poder ponerte en la piel de un artista de circo para ejecutar las actividades mientras agarras un columpio de tela. Pero no son los únicos, existe aquel en el que interviene una silla de inversión como punto de apoyo, aquel enfocado a los niños, aquel que te ayuda a combatir los efectos del teletrabajo, o el que te prepara para el nacimiento de tu bebé, el yoga para embarazadas. Elijas la versión que elijas seguro que no te arrepentirás.

No te obsesiones si con la primera sesión no ves resultados, ya que requiere un tiempo de margen para visualizar los cambios. Intenta estar relajada, dejarte llevar y hacer las posturas de forma correcta, a poder ser encima de una esterilla o colchoneta. Repite cada ejercicio varias veces, pero cuidando de que tu colocación sea la adecuada para evitar lesiones. Sincroniza cada movimiento con tu respiración, verás como te cuesta menos y te sentirás mejor.

En el canal de Marta Mombiela Yoga explican al detalle cinco posturas de yoga sencillas para que tus piernas sean más flexibles. Para ejecutar el primer ejercicio se coloca de pie para realizar la Uttanasana. Colócate de pie, con los pies juntos o separados, exhala e inclínate desde la cadera hacia abajo. Como indica la experta si das descendido un poco más llévate las manos a las espinillas. Inhala y vuelve a la posición inicial. En el caso del segundo, el Anjaneyasana lleva una de las piernas hacia delante, mientras la flexionas, y la otra irá hacia atrás, con la rodilla y el empeine del pie apoyados. Si ves que no te molesta, la profesional invita a situar los brazos por detrás de la cabeza. Pero si lo que quieres es estirar un poco el cuádriceps, dobla la pierna de atrás y lleva el talón con ayuda de la mano hacia el glúteo.

Prosigue con la tercera postura, la Ardha Hanumanasana, que consiste en llevar un pie estirado hacia delante manteniendo la rodilla hacia atrás. Alarga la columna apoyando las puntas de los dedos y desciende lo que puedas. En el caso de la cuarta, siéntate sobre la esterilla para la Baddha Konasana, con las plantas de los pies juntas, flexiona tu cuerpo hacia delante. Por último, para la Upavistha Konasana continúa sentada, con las piernas separadas formando una "V", apoya las manos por detrás de las caderas y empuja para abrir el pecho. Aunque también puedes situar las manos delante y empujar con los mulsos el suelo, mientras te inclinas hacia delante.

FOTO PRINCIPAL.: Photo by Carl Barcelo on Unsplash.