`Cushioning´, una tendencia adictiva para tener parejas de reserva

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by Mirian Díaz
¿Alguna vez te has planteado tener a alguien de reserva por si tu pareja te falla? Debes saber que no es algo nuevo y que se conoce como Cushioning
 

Muchas parejas tienen suerte al haberse encontrado, pues en ellas existe comunicación y confianza. Sin embargo, en ocasiones, cuando uno los miembros de la pareja no se encuentra presente, es posible acordarse de alguien especial con el que se mantiene una conversación o amistad.

Estamos hablando del fenómeno cushioning, que consiste en tener una pareja de reserva por si acaso te falla la tuya. Aunque parezca un poco descabellado, lo cierto es que es un término que está ganando popularidad entre las parejas monógamas.

Esta palabra inglesa tiene su sentido, pues está inspirada en el término cushion, que significa cojín o almohada. De aquí lo que podemos sacar es que la persona puede obtener un salvavidas para hacer que la caída no genere tanto daño. Se trataría de optar por un plan B para no sentirse sola en el momento en el que la relación sentimental empieza a tambalear.

En qué consisten las parejas de reserva y cómo se gestan

Este plan B suele desarrollarse en las redes sociales. Muchos de estos contactos se llevan a cabo a través de mensajes de texto y no solo entre solteras y solteros. Una parte de las personas que escriben a otra con la intención de iniciar una relación en algún momento de sus vidas tienen pareja. No necesariamente lo hacen para mantener una relación clandestina fuera de su relación ni tampoco para obtener un encuentro sexual, sino para mantener el contacto con una persona que nos gusta y que bien podría suplir a nuestra pareja actual en caso de que esta nos fallara en el futuro.

Los contactos, como ya hemos mencionado anteriormente, se mantienen a través de Internet. Por otro lado, para no sentirse mal con su comportamiento, las personas que lo llevan a cabo empiezan con conversaciones divertidas y agradables que no se salen de ahí. La siguiente fase es contar cosas personales acerca de sus vidas y, una vez la persona también ha mostrado interés, se le explica que la intención es seguir manteniendo el contacto para comenzar una relación pero de cara al futuro.

El miedo a la soledad

Las personas que apuestan por el cushioning suelen compartir algo en común: tienen miedo a la soledad y no quieren sentirse solos. Estas personas no quieren desligarse de otras especiales que han conocido o incluso no cierran las puertas a antiguos ligues porque quieren contar con parejas de reserva.

Durante el tiempo que dura esa comunicación regular se suele poner una barrera para no ir más allá. Es decir, se puede tontear pero nunca se llegará a ser infiel al otro.

Puede que sin saberlo tengas una pareja de repuesto. Si te sientes a gusto con alguien cuando tu pareja no está y te planteas que de no tener una relación es posible que estuvieras con esa persona, tal vez inconscientemente ya estés organizando ese plan B en la cabeza.